Eso es todo lo que quise decir en mi monografía. Se necesitan ya papers sobre Dungeon and dragons (lo peor es que ya debe haber).
La representación de La Celestina fue, para sorpresa de todos los que actuamos, impecable. Ni un error, muy bonita, a los compañeros les gustó. Ahora, liberado de 40 kilos de estrés, descanso para el tour de la semana que viene.
domingo 28 de junio de 2009
lunes 22 de junio de 2009
Estoy nervioso
Porque hoy me devuelven la primera corrección de la monografía de Filo, porque no tengo nada para la de Española, porque Cinthia Hamlin nos dice que el rector del Joaquin V. Gonzalez invitó gente a ver nuestra representación Funesta de La Celestina.
miércoles 17 de junio de 2009
But just as some things can be right and useless at the same time, can’t something be wrong...and priceless?
Además de pensar cada cuarenta minutos en si Oots ya se actualizó se me vienen a la cabeza historias que cuenta Funes. Cómo dirijiría rol el hijo de puta.
Ámbar (la hechicera que roleo en la campaña del Duque que cada domingo se pone mejor) recibe pistas y ayudas de su yo futuro. Es divertido, no sólo porque me facilite bastante las cosas (¿cómo dudar de mi misma?), si no porque imagino la nostalgia de alguien que se cuida a sí mismo como si de una hermana menor se tratase.
Creo que nunca estuve tan freak. Deseo que la cursada termine sin incidentes, con tibias promociones, así poder leer con tranquilidad El libro del caballero Zifar y preparar bajo la tutela de Larisa el nivel 3 de Francés, libre. Buscar un trabajo de profesor, quizás evitar la vida de encierro del invierno. Definitivamente invertir muchísima energía en mi ambiciosa campaña de D&D, aún en sus primeros y quizás aburridos momentos.
Deseos de apartamiento: una isla alejada, un bosque infinito, una escuela rural, un valle nebuloso, una roca en el desierto (advertencia, todas estas imágenes corresponden a anacoretas del Suikoden 1, juego de donde saqué la hermosa frase del título). En todos con una laptop, obvio.
En cualquier momento este blog queda despojado de la poca vida que tiene y me armo uno de Dungeon & dragons. En ese publicaría todos los días.
Ámbar (la hechicera que roleo en la campaña del Duque que cada domingo se pone mejor) recibe pistas y ayudas de su yo futuro. Es divertido, no sólo porque me facilite bastante las cosas (¿cómo dudar de mi misma?), si no porque imagino la nostalgia de alguien que se cuida a sí mismo como si de una hermana menor se tratase.
Creo que nunca estuve tan freak. Deseo que la cursada termine sin incidentes, con tibias promociones, así poder leer con tranquilidad El libro del caballero Zifar y preparar bajo la tutela de Larisa el nivel 3 de Francés, libre. Buscar un trabajo de profesor, quizás evitar la vida de encierro del invierno. Definitivamente invertir muchísima energía en mi ambiciosa campaña de D&D, aún en sus primeros y quizás aburridos momentos.
Deseos de apartamiento: una isla alejada, un bosque infinito, una escuela rural, un valle nebuloso, una roca en el desierto (advertencia, todas estas imágenes corresponden a anacoretas del Suikoden 1, juego de donde saqué la hermosa frase del título). En todos con una laptop, obvio.
En cualquier momento este blog queda despojado de la poca vida que tiene y me armo uno de Dungeon & dragons. En ese publicaría todos los días.
martes 9 de junio de 2009
Divague noctámbulo retardatorio de monografía
Elegir materias de la carrera es lo más parecido a un build de PJ que hay en la vida real.
Ultimamente vengo eligiendo skills raras. Pocas synergys.
Parece inevitable hacerme dual class: ¿teórico literario/comparatista?
Ultimamente vengo eligiendo skills raras. Pocas synergys.
Parece inevitable hacerme dual class: ¿teórico literario/comparatista?
martes 19 de mayo de 2009
Forma gaseosa
Lunes por medio salgo del práctico de Filosofía del lenguaje sintiéndome estúpido. Sí, la materia es difícil, al menos para mí, las clases son complicadas, abundan las explicaciones y yo desaparezco en una marea alta de categorías. Algunos de esos lunes a la humillación intelectual la acompaña un agudo dolor de cabeza. La verdad es que no pensaba que Quine resultase ser tan inaccesible para mí. Pongamosle que Frege es demasiado matemático para un pobre estudiante de Letras. Pero ¿Quine? ¿Apelando a nociones antropológicas y defendiendo al conductismo por los caminos más absurdos? Por alguna razón se me escapa lo importante de esta materia, todos hablan de problemas epistemológicos y ontológicos mientras yo me pregunto cómo saltan los filósofos a sus conclusiones.
Realmente, desde algunas clases oscurantistas de TyAL (las de Delfino, por ejemplo) no me pasaba esto. Supongo que se debe al cambio de registro, debo estar acostumbrado a la jerga de letras mientras que mis compañeros estan sumergidos en la lógica de la filosofía.
Hay algo que me estoy perdiendo. Ése es un pensamiento corriente. De repente la profesora llama por su nombre a un alumno y yo (que voy a todas las clases y me siento adelantedetodoporquenoquieroserburro) estoy seguro de que nunca se lo preguntó. ¿Cómo lo sabe? ¿Hay otro práctico al que yo no asisto? ¿Una clase de iniciados para la cual no califico? ¿Dónde discuten los filósofos analíticos sus problemas? ¿Por qué insisten ante mis ojos con una clase guionada de preguntas y respuestas sin sentido?
Ser estúpido es como si el cuerpo se volviese etéreo y ya no se pudiera asir ningún objeto. Ahí está el conocimiento, pero cualquier intento de agarrarlo es una sacudida en el aire, un zarpazo inútil. Soy una forma gaseosa, una sombra.
Lo frustrante: me encanta esta puta materia.
Realmente, desde algunas clases oscurantistas de TyAL (las de Delfino, por ejemplo) no me pasaba esto. Supongo que se debe al cambio de registro, debo estar acostumbrado a la jerga de letras mientras que mis compañeros estan sumergidos en la lógica de la filosofía.
Hay algo que me estoy perdiendo. Ése es un pensamiento corriente. De repente la profesora llama por su nombre a un alumno y yo (que voy a todas las clases y me siento adelantedetodoporquenoquieroserburro) estoy seguro de que nunca se lo preguntó. ¿Cómo lo sabe? ¿Hay otro práctico al que yo no asisto? ¿Una clase de iniciados para la cual no califico? ¿Dónde discuten los filósofos analíticos sus problemas? ¿Por qué insisten ante mis ojos con una clase guionada de preguntas y respuestas sin sentido?
Ser estúpido es como si el cuerpo se volviese etéreo y ya no se pudiera asir ningún objeto. Ahí está el conocimiento, pero cualquier intento de agarrarlo es una sacudida en el aire, un zarpazo inútil. Soy una forma gaseosa, una sombra.
Lo frustrante: me encanta esta puta materia.
miércoles 15 de abril de 2009
Usted querría poder cursar 4 materias
Como era de esperarse dejé una de las materias, concretamente Literatura Portuguesa y Brasileña. Un mal práctico, demasiadas lecturas y la inconveniencia de ser otra extranjera más la derrumbaron. Lo más afectado son mis horarios, voy demasiados días por no-tantas-horas.
Soy feliz por haberla dejado. El momento más feliz del día es cuando me acuesto y leo el Arte de amar de Ovidio. ¿Por qué luego de tres años completitos de la carrera me entró el amor por los clásicos? ¿Debería abandonar mi supuesta predilección inicial por el siglo xx y empezar a cursar niveles de latín, Renacimiento, seminarios sobre Erasmo? Española 1 es linda, aunque tampoco para tanto. Pervive aún mi amor por los comics y los dibujos animados, pero ahora me siento tan lejos de leer por gusto propio una novela de Fitzgerald o de Pasolini...
Funes me da material para hacer una partida de Dungeon & Dragons finísima, sin embargo mi bloqueo se extendió al terreno del rol (incluso me tiembla el pulso para masterear, lo que es más preocupante). Además, la lectura de oots me tienta a incursionar en tercera edición, en lugar de nuestro amadísimo, pero francamente fuera de moda, AD&D (la segunda). El manual del jugador se consigue como a $150, pero lo que más me molesta es que está impreso en un papel infotocopiable. Escuché que salió la cuarta edición, de querer un cambio supongo que sería prudente esperar a ver qué onda la nueva. En todo caso el problema principal viene siendo la destreza del master que escribe, más que las reglas del juego. Medito volver a mi método compositivo anterior: apenas algunas notas, varios dibujos, una idea claro. La preparación, el orden, el detalle pulido no es el mio. En cambio la improvisación...
Soy feliz por haberla dejado. El momento más feliz del día es cuando me acuesto y leo el Arte de amar de Ovidio. ¿Por qué luego de tres años completitos de la carrera me entró el amor por los clásicos? ¿Debería abandonar mi supuesta predilección inicial por el siglo xx y empezar a cursar niveles de latín, Renacimiento, seminarios sobre Erasmo? Española 1 es linda, aunque tampoco para tanto. Pervive aún mi amor por los comics y los dibujos animados, pero ahora me siento tan lejos de leer por gusto propio una novela de Fitzgerald o de Pasolini...
Funes me da material para hacer una partida de Dungeon & Dragons finísima, sin embargo mi bloqueo se extendió al terreno del rol (incluso me tiembla el pulso para masterear, lo que es más preocupante). Además, la lectura de oots me tienta a incursionar en tercera edición, en lugar de nuestro amadísimo, pero francamente fuera de moda, AD&D (la segunda). El manual del jugador se consigue como a $150, pero lo que más me molesta es que está impreso en un papel infotocopiable. Escuché que salió la cuarta edición, de querer un cambio supongo que sería prudente esperar a ver qué onda la nueva. En todo caso el problema principal viene siendo la destreza del master que escribe, más que las reglas del juego. Medito volver a mi método compositivo anterior: apenas algunas notas, varios dibujos, una idea claro. La preparación, el orden, el detalle pulido no es el mio. En cambio la improvisación...
sábado 28 de marzo de 2009
Usted cree que puede cursar cuatro materias
Sí, cuatro. Literatura Brasileña y Portuguesa (al parecer la estrellita del cuatrimestre), Literatura Española I, Filosofía del lenguaje y Didáctica General.
Ya que vamos a hablar, empecemos por Filosofía del Lenguaje. Recomendada por el zorro. Primera materia de otra carrera (probablemente la única), de donde se sigue, oportunidad para abrir conjunto potencialmente infinito de observaciones sagaces acerca de las diferencias entre Filosofía y Letras (no confundir con Filosofía y Letras). Espero descartar esta posibilidad, los comentarios oportunos pueden ser entretenidos pero a la larga el ahogo endoxal lo arruina todo (ya no se puede pensar por el asco que da las propias ideas vacías de contenido y encima, lo que es peor, con la misma forma).
¿Por qué la curso? Dentro de la orientación de Teoría Literaria figura el requisito: "un curso de Filosofía, Epistemología, Lógica o Estética o bien Historia del Arte. ¿Por qué la curso? Es P.D. ¿Por qué la curso? Seducen con la capacidad de Moretti (titular) para razonar. ¿Por qué la curso? Quizás la pretensión de seguir el hilo de los razonamientos del zambullista sin que me duela la cabeza. ¿Por qué la curso? Por amor al sonido y a los grafemas de "Wittgenstein". ¿Por qué la curso? Ah...
Las primeras impresiones dictan que me va a freir la cabeza en su primera mitad (Frege, Russel, Wittgenstein, Kripke). La segunda parte es más familiar (Austin, Grice, Quiney, más), aunque probablemente tampoco sea fácil. Me llama la atención el hecho de que, no sé si será una costumbre en Filosofía o algo particular de Moretti, la materia propone el desarrollo de los problemas de una forma excesivamente minuciosa y crítica. Además Moretti de entrada robó mi corazón con una antididáctica rebeldona (acostumbrada en las eminencias puaners, pero no por ello menos deliciosa cuando se presenta con estilo) y un humilde desapego a la bibliografía que favorecen el detenimiento en el problema del lenguaje más allá de lo que dijo tal o cual.
Lo más interesante (por ahora, cuando las clases aún no tomaron el ímpetu de abril o mayo) es cuando un alumno hace una pregunta o cuestiona algún razonamiento apelando a otro saber. La sensación de no tener ni la más mínima idea de qué están hablando es algo que es difícil de conseguir en una materia de Letras a esta altura del plan. Quiero decir, puede no entenderse una idea de algún autor más o menos enroscado (Derrida, Lacan, etc..) pero uno siempre tiene el norte de saber sobre qué se está discutiendo. Acá no, constantemente se dan brisas de incertidumbre a las que no puedo asignar mucho sentido. El miércoles me pasó bastante (el lunes casi nada) y supongo que se repetirá en todo el cuatrimestre (seguramente me ocasionará angustia en algún momento). Mi reacción por ahora es la risa, me divierte pensar en la estupidez de la jerga académica. Y sobre todo en lo estúpido que soy por cómo me emboban los giros del juguete preferido de los estudiantes de Letras: la Filosofía.
¿Por qué la curso? La anterior no es una risa de desprecio, tengo pretensiones claras de dominar un poco ese código.
¿Por qué la curso? Quizás para reirme mejor de cosas como ésta:

Ya que vamos a hablar, empecemos por Filosofía del Lenguaje. Recomendada por el zorro. Primera materia de otra carrera (probablemente la única), de donde se sigue, oportunidad para abrir conjunto potencialmente infinito de observaciones sagaces acerca de las diferencias entre Filosofía y Letras (no confundir con Filosofía y Letras). Espero descartar esta posibilidad, los comentarios oportunos pueden ser entretenidos pero a la larga el ahogo endoxal lo arruina todo (ya no se puede pensar por el asco que da las propias ideas vacías de contenido y encima, lo que es peor, con la misma forma).
¿Por qué la curso? Dentro de la orientación de Teoría Literaria figura el requisito: "un curso de Filosofía, Epistemología, Lógica o Estética o bien Historia del Arte. ¿Por qué la curso? Es P.D. ¿Por qué la curso? Seducen con la capacidad de Moretti (titular) para razonar. ¿Por qué la curso? Quizás la pretensión de seguir el hilo de los razonamientos del zambullista sin que me duela la cabeza. ¿Por qué la curso? Por amor al sonido y a los grafemas de "Wittgenstein". ¿Por qué la curso? Ah...
Las primeras impresiones dictan que me va a freir la cabeza en su primera mitad (Frege, Russel, Wittgenstein, Kripke). La segunda parte es más familiar (Austin, Grice, Quiney, más), aunque probablemente tampoco sea fácil. Me llama la atención el hecho de que, no sé si será una costumbre en Filosofía o algo particular de Moretti, la materia propone el desarrollo de los problemas de una forma excesivamente minuciosa y crítica. Además Moretti de entrada robó mi corazón con una antididáctica rebeldona (acostumbrada en las eminencias puaners, pero no por ello menos deliciosa cuando se presenta con estilo) y un humilde desapego a la bibliografía que favorecen el detenimiento en el problema del lenguaje más allá de lo que dijo tal o cual.
Lo más interesante (por ahora, cuando las clases aún no tomaron el ímpetu de abril o mayo) es cuando un alumno hace una pregunta o cuestiona algún razonamiento apelando a otro saber. La sensación de no tener ni la más mínima idea de qué están hablando es algo que es difícil de conseguir en una materia de Letras a esta altura del plan. Quiero decir, puede no entenderse una idea de algún autor más o menos enroscado (Derrida, Lacan, etc..) pero uno siempre tiene el norte de saber sobre qué se está discutiendo. Acá no, constantemente se dan brisas de incertidumbre a las que no puedo asignar mucho sentido. El miércoles me pasó bastante (el lunes casi nada) y supongo que se repetirá en todo el cuatrimestre (seguramente me ocasionará angustia en algún momento). Mi reacción por ahora es la risa, me divierte pensar en la estupidez de la jerga académica. Y sobre todo en lo estúpido que soy por cómo me emboban los giros del juguete preferido de los estudiantes de Letras: la Filosofía.
¿Por qué la curso? La anterior no es una risa de desprecio, tengo pretensiones claras de dominar un poco ese código.
¿Por qué la curso? Quizás para reirme mejor de cosas como ésta:

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